Dedicado a los que peleáis por seguir cuando lo que el cuerpo pide es otra cosa…. (que hace sueño, vaya).
Se hace cuesta arriba la tarde,
se viste de sueño, de calor y desgana.
Se pasea lenta entre mis dedos,
minutos, segundos que no avanzan…
Tiene un color que asusta,
de un blanco encendido.
Deslumbra y casi mata,
la luz que consigue entrar por la ventana.
Busco la sombra,
la oscuridad que duerme
el frescor que escapa
de esta pequeña estancia.
Se hace cuesta arriba la tarde
la espalda pide tierra
los ojos se me empañan
y deseo que sea como la mañana.
Tiene un olor que llama
a sábanas mojadas
recién tendidas
y a siestas entre malvas.
Busco el silencio,
la quietud del tiempo
de unos ojos cerrados
de un cuerpo que me llama.
Se hace cuesta arriba la tarde
cuando piensas en las horas
en los días
que aún tienes por delante.
Tiene una forma extraña,
de invitarte al sueño
de querer que pares
y de darte un beso.
Busco que me olvide
que se vaya lejos
que deje de robarme
mi precioso tiempo.
Se hace cuesta arriba la tarde
pero al hablar de ella
ha pasado un rato
y sin querer pregunto:
“¿por qué no lo hice antes?”
